13 JUL 2016 | OPINION

€PARA EL ARREGLA CALLES QUIZáS NO MOLESTO€

Los platenses sufrimos a diario el alarmante deterioro de las calles de nuestra ciudad. No hay barrio ni localidad que escape a la proliferación de baches, pozos, fisuras y roturas de todo tipo en el asfalto y el pavimento.




Los accidentes, las roturas de vehículos y la ralentización del tránsito son una pesadilla para quienes tenemos transitar las calles y avenidas de la ciudad y el tema ha tomado tal magnitud que ya es tapa de los principales medios de nuestra ciudad y hasta llego a ser tema de medios nacionales.

Frente a esta situación los profesionales en la materia han dado las explicaciones técnicas del motivo por el cual el asfalto y el pavimento se han deteriorado de esta manera. La calidad de los materiales, los años de uso, el aumento del parque automotor y el fenómeno del niño con mayores lluvias aparecen como los responsables de que la ciudad parezca bombardeada.

Lo que no aparece por ningún lado es el responsable de que el “Plan de acondicionamiento y puesta en valor de las calles de La Plata” sea un fracaso. El Secretario de Obras y Servicios Públicos, Ramiro Colombo, viene anunciando desde enero una inversión superior a los 100 millones de pesos y un plan que incluía la división de la ciudad en cuatro zonas: Zona 1, Casco Urbano, Tolosa y Ringuelet; Zona 2 que abarca Villa Elvira, Altos de San Lorenzo y Arana; Zona 3, Los Hornos, Etcheverry y Olmos; y Zona 4 en San Carlos, Romero, Abasto, Hernández, Gorina, Gonnet, City Bell, Arturo Seguí, Villa Elisa y El Peligro.

Colombo comunicó en enero que “en un lapso de 30 días trataremos de tener reparados los más de 40 baches más problemáticos que están causando accidentes a diario y en 60 días tendría que estar todo normalizado”. Ya han pasado los 60 días y lejos de solucionarse el problema se ha agravado a tal punto que prácticamente todas las calles están en estado crítico.

Pero al igual que el gobierno nacional, Garro, Colombo y Roullet patearon la pelota para el segundo semestre y a mediados de mayo anunciaron obras por 2 mil millones de pesos, entre ellas el ensanche de la avenida 66 hasta la ruta 36 y el “Plan de Bacheo”. El segundo semestre ya comenzó y las obras brillan por su ausencia.

Pero hace unos días, más precisamente el 10 de julio, volvieron a anunciar el mismo plan con la misma inversión de 100 millones de pesos, pero esta vez la novedad comunicada por la Municipalidad es que ya no serán 4 sino 7 las zonas en las cuales se dividirán las obras.

Como decía el gran Tato Bores, “lo cual parece un chiste si no fuera una joda grande como una casa”.

En este marco llama poderosamente la atención que Colombo siga en su puesto. Sea por ineptitud o por manejos poco claros con las empresas encargadas del bacheo, el resultado ha sido desastroso.

Tan confusa es la situación que finalmente quedó sumamente expuesta en el Diario El Día del 11 de julio, en el que dice textualmente “Según explicó el intendente, Julio Garro, las empresas que trabajarán en los distintos sectores ya tienen su adjudicación, aunque aún faltan ultimar detalles finales, que se terminarán de evaluar en las próximas horas (…)
Ante la pregunta de EL DIA sobre las calles en las que está planificado implementar el bacheo, desde la Comuna advirtieron que esa información aún no está disponible aunque se pretende difundirla en los próximos días. Lo mismo ocurre con las empresas que tendrá efectivamente adjudicadas cada una de las zonas”.

En síntesis, hasta acá sabemos que hay un plan de bacheo que fue anunciado en al menos 4 oportunidades, ese plan nos va a salir más de 100 millones de pesos, ya están las empresas que ganaron las licitaciones; pero por alguna enigmática razón no sabemos que harán en concreto esas empresas ni que calles serán reparadas.

Sin lugar a dudas el Secretario de Obras y Servicios Públicos debería dar voluntariamente un paso al costado y permitirle al Intendente Julio Garro demostrar que no es cómplice de esta situación y corregir los errores de estos 7 meses.

Nuestra ciudad, emblema de la planificación urbana, ya ha sufrido demasiado como para seguir perdiendo valor.

Pero como nada grande se puede hacer con tristeza, comparto una letra del gigante León Gieco alusiva a la ocasión.

Me pueden mirar de arriba hacia abajo
y yo de abajo solo puedo ver el cielo
soy, solo soy un pobre agujero

Hace ya tiempo guardo hojas del invierno
y revivo a veces algún sapo sediento
soy, solo soy un pobre agujero

Ni siquiera soy el de una guitarra
ni vendrán los arqueologos en busca de un hueso
soy, solo soy un pobre agujero

No tengo cuerpo ni me sopla el viento
para el arregla calles quizás no molesto
solo tengo adentro, soy un pobre agujero

Hace ya tiempo soy amigo de un trapo
y de un solo gusano que el sol pone ciego
soy, solo soy un pobre agujero

Después de las lluvias crio renacuajos
pero cuando se van quedo solo en silencio
soy, solo soy un pobre agujero

Vivo tranquilo en mi solo bolsillo
casi siempre vacío o algún bicho pasajero
soy, solo soy un pobre agujero.