30 DIC 2016 | OPINION

ECHARON AL SECRETARIO DE INSEGURIDAD.

“Se confirmó la salida de Piqué del gabinete municipal” dice un portal de noticias de la ciudad.




 
A pocas horas de finalizar el 2016 es una noticia que seguramente pasará desapercibida para la mayoría de los platenses que pasan sus últimas horas tratando de resolver todos los problemas que se acumulan en esta parte del año.
Sin embargo, la salida de Daniel Piqué de la Secretaría de Seguridad de la Municipalidad de La Plata es el sello distintivo del estrepitoso fracaso de la gestión de Julio Garro.
Precisamente quien cierra el año político, fue el encargado de abrirlo en la madrugada del 1º de enero de este año, cuando se comenzó a desentrañar la trama de coimas, corrupción y encubrimiento que rodearon la muerte de la estudiante de Periodismo, Emilia Uscamayta Curi en una fiesta clandestina.
Piqué está imputado por “incumplimiento de deberes de funcionario público”. El fiscal de la causa, Álvaro Garganta, señaló que “hay semiplena prueba e indicios vehementes” de que la fiesta se realizó gracias al aval de Piqué, quien “ordenó retirar” el personal policial que en la primera madrugada del año se disponía a “evitar la realización” del evento.
Sin embargo el Intendente Julio Garro decidió sostenerlo en el cargo, al tiempo que estallaba por toda la ciudad la crisis de seguridad que llevo a remover varios comisarios tras asaltos y crímenes brutales.
En una encuesta realizada recientemente por la Consultora Circuitos el 37% de los platenses consideraron a la inseguridad como el principal problema, dejando en segundo lugar al estado de las calles con 12%, agua iluminación y limpieza con 11% y recolección de basura con 6%.
En algunas localidades la percepción de los vecinos sobre el problema es alarmante. En Altos de San Lorenzo el 85% piensa que el principal problema es la inseguridad, mientras que en Gonnet y City Bell es el 57%, en Romero el 55%, en Los Hornos el 38% y en el resto de las localidades ronda el 30%, con excepción de Abasto donde el 72% dice que el principal problema es la recolección de basura.
Resulta inverosímil que Garro haya demorado 363 días en echar a uno de los funcionarios más ineficientes de su gestión, que por cierto lleva una larga lista de funcionarios separados por ineficiencia o por delitos, en algunos casos de extrema gravedad.
El primero en salir eyectado del cargo fue el coordinador de Centros Comunales, Alejandro Dardo Saavedra, quien debió presentar su renuncia cuando se conoció su pasado delictivo. Saavedra es un ex policía exonerado de la fuerza por haber integrado una banda de piratas del asfalto; y enfrentó una causa por el robo al frigorífico de Magdalena que continúa pendiente. Cuando la información se hizo púbica, Garro le pidió la renuncia.
Luego fue el Director del Concejo de la Tercera Edad Eduardo Chávez, quien tuvo que renunciar cuando se supo que había montado en las oficinas de la Municipalidad una agencia clandestina de turismo. Lo siguió el Director de Economía Social, Jorge Butrón, quien fue acusado por los feriantes de pedir coimas para la instalación de puestos de ventas en un evento municipal.
El desastre también se extendió a las delegaciones. El ex delegado de Altos de San Lorenzo, Marcelo “Keko” Barragán fue detenido por el millonario robo al McDonald`s de calle 47 y durante el allanamiento a su vivienda se secuestraron armas y drogas. Todo esto mientras ejercía el cargo encomendado por Garro.
La Municipalidad ni siquiera tiene el decoro de tapar las pintadas firmadas como “Keko” cuya leyenda es “Ciudad Reiniciando – Municipalidad de La Plata” que todavía pueden leerse en varios paredones platenses.
En Villa Elvira, el ex delegado Daniel Quiroga fue separado del cargo y afronta acusaciones de suma gravedad ya que una cooperativista lo denunció por exigirle sexo a cambio de trabajo.
El agotamiento de un sector importante de la ciudad con la gestión de Pablo Bruera y la voluntad de “cambio” de los platenses nos pusieron en manos de un improvisado, que pese a tener buena voluntad, ganas y buena onda no está a la altura de las circunstancias para conducir los destinos de la Capital de la Provincia de Buenos Aires.
Espero que con la salida del cargo de Piqué y la reorganización de la Secretaría de Seguridad, se pueda avanzar en el diseño de las políticas públicas que nos devuelvan a los platenses el valor de la seguridad.
En algunas áreas la improvisación, la corrupción y el poco apego al trabajo pueden costar un neumático roto, una zanja tapada o una montaña de basura en la esquina, pero en materia de seguridad esto cuesta vidas y cada vecino que hoy no está con nosotros en estas fiestas es una herida que desangra a toda la sociedad.
NUESTRA VIDA TIENE VALOR.
MÁS QUE NINGUNA OTRA COSA.